El Summit


Seamos Verde


INFORMACIÓN GENERAL

Por qué ser "Verdes"?

"He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella." Deuteronomio 10.14

Primero es necesario que comprendamos que el mundo en el que vivimos no nos pertenece. Pertenece a Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y de la tierra. Él tuvo a bien crear el mundo y todo lo que en él existe. Dios creó al ser humano con propósito.

"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra." Génesis 1.26

Desde el principio, Dios creó al hombre para gobernar porque Dios gobierna sobre todo el universo. Él formó a Adán del polvo de la tierra y sopló en sus narices el aliento de vida, haciéndolo en alma viviente. Creó a Adán para sojuzgar la tierra y guardarla.

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. " Génesis 2.15

Jehov´ confió al ser humano la gran tarea de cuidar de su creación. Tenemos dominio sobre la tierra, no como derecho natural, sino como privilegio conferido a nosotros por el Dios Eterno.

Posiblemente la historia de los talentos en Mateo 25 se aplica no sólo al dinero y los dones, sino también a los recursos. En el mundo de hoy, el petróleo, los cultivos y otros materiales son fuerzas que impulsan la economía mundial. Estos recursos, a pesar de las opiniones que digan lo contrario, no pertenecen a ningún país, región, pueblo o tierra en particular. Todos somos siervos a quienes se nos han confiado porciones de la fortuna de nuestro Amo. El asunto es: ¿Qué haremos con esos recursos?

¿Desperdiciaremos los dones que Dios nos ha dado y dejaremos una catástrofe para las generaciones futuras, o quizás para nosotros mismos? ¿Invertiremos en los dones que Dios nos ha dado por medio de preservar nuestros recursos y multiplicarlos?

En La Cumbre del presente año, deseamos que nuestras acciones sean conforme a nuestra doctrina. Por ser ciudadanos no sólo de este mundo sino del Reino de Dios, tomamos con seriedad nuestra responsabilidad hacia esta tierra. Queremos escuchar las palabras de Mateo 25.21 aplicadas a nuestra administración de estos recursos.

Aunque este mundo pasará, escuchamos la amonestación que Pedro nos da por medio de reconocer que nuestras acciones deben ser santas en todo campo (2 Pedro 3.8-12). Reconocemos plenamente que es responsabilidad de la iglesia cuidar de las muchas bendiciones que Dios nos ha dado.